La joya geológica de Oriente. Una impresionante caverna que resuena con el canto de miles de aves nocturnas y la expedición histórica de Alejandro de Humboldt.
Ubicada en el municipio Caripe del estado Monagas, la Cueva del Guácharo ostenta el título de ser el primer Monumento Natural decretado en Venezuela, el 15 de julio de 1949, honrando el legado del barón Alexander von Humboldt, quien la exploró y dio a conocer al mundo en 1799. Posteriormente, en 1989, el área que rodea la caverna fue declarada Parque Nacional para proteger la inmensa selva, las cuencas hidrográficas y las cadenas montañosas de las que depende el ecosistema interno de la cueva.
La entrada a la cueva impone un respeto inmediato. Con 23 metros de alto y 28 de ancho, es la puerta a un sistema subterráneo laberíntico de más de 10 kilómetros. Al cruzarla, el clima se enfría y los ruidos de la selva son reemplazados por el sonido incesante del río y las aves.
El habitante más célebre de la cueva es el Guácharo (*Steatornis caripensis*). Descubierta científicamente por Humboldt, esta ave nocturna ha evolucionado para vivir en completa oscuridad guiándose por ecolocación, un fenómeno que asombra a la ciencia moderna.
Las formaciones dentro de la cueva son un espectáculo visual. Gota a gota, el agua cargada de carbonato de calcio ha esculpido durante millones de años gigantescas estalactitas, estalagmitas y helictitas que adornan los salones más profundos.
Caripe es el corazón agrícola del estado Monagas. Su clima de alta montaña favorece el cultivo de hortalizas, flores y un café de calidad suprema. Es el punto de partida para adentrarse en las cascadas del Parque Nacional.